Existe la creencia que con la jubilación llega la etapa del sosiego y la inactividad como sistema de vida. Con la representación de esta obra teatral-musical, queremos demostrar que la edad no tiene porque ser motivo de flaqueza ni desánimo por los inconvenientes propios de la madurez, sino al contrario, demostrar que las ganas de vivir y la ilusión por alcanzar una meta es también patrimonio del mayor. El inicio de esta aventura, entraba en el campo de lo utópico y provocaba no pocas reticencias entre los escépticos, que pronosticaban un fracaso por lo complicado de su realización. Pero lo hemos conseguido. | | | Por ello, al presenciar esta representación esperamos su comprensión ante la bisoñez de actores y coreografía, quienes han puesto toda la ilusión y voluntad por vencer las no pocas dificultades que el Mayor tiene para llevar a cabo esta representación. El Director. |
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